Mientras la mayoría de mortales a las 5 de la mañana todavía negocia con la almohada cinco minutos más de tregua, Jason Statham ya está lanzando patadas, haciendo dominadas y perfeccionando golpes que harían temblar a un luchador profesional. A sus 58 años, el británico sigue siendo su propio doble de riesgo, algo que en Hollywood suena tan raro como encontrar aparcamiento en el centro un sábado por la tarde.
¿Su secreto? Una mezcla explosiva de disciplina militar, entrenamiento funcional y un perfeccionismo que roza lo obsesivo. Porque seamos honestos: no se llega a esa edad haciendo tus propias acrobacias tomando batidos detox y haciendo yoga ocasional los domingos.
¿Quién está detrás del físico de acero de Jason Statham?
Para su última película Beekeeper: El protector, Jason Statham confió su preparación a James Moontasri, exluchador de la UFC y dos veces campeón nacional de taekwondo. Vamos, alguien que sabe perfectamente cómo convertir un cuerpo humano en una máquina de combate sin que se desarme en el intento.
Durante doce semanas intensivas, Moontasri diseñó un programa específico centrado en estabilidad corporal, potencia y control, tres pilares fundamentales cuando tu trabajo consiste en saltar de edificios, pelear con diez tipos a la vez y hacerlo todo sin que se note el cansancio.
Pero Statham no es de esos que cambian de entrenador como de camiseta. A lo largo de su carrera también ha trabajado con Logan Hood, uno de los preparadores físicos más reconocidos de Hollywood, lo que demuestra que el británico no deja su forma física en manos de cualquiera.
¿A qué hora empieza a entrenar Jason Statham?
Aquí viene la parte que te hará replantear tus excusas matutinas. El actor comienza sus sesiones de entrenamiento a las 5 de la mañana. Sí, cuando el resto del mundo civilizado todavía sueña con vacaciones en el Caribe, él ya está combinando jiu-jitsu, boxeo y ejercicios de core.
Y no hablamos de una horita rápida para salir del paso. Según Moontasri, las sesiones pueden extenderse entre tres y cuatro horas sin que ninguno de los dos se aburra. Tres o cuatro horas. Para que te hagas una idea: eso es más tiempo del que muchos pasan en el gimnasio en un mes entero.
Lo más impresionante no es solo la duración, sino la intensidad mental con la que Jason Statham aborda cada ejercicio. Su entrenador cuenta que puede estar lanzando la misma patada o el mismo puñetazo durante horas hasta que quede absolutamente perfecto para la cámara. Esto no es ir al gimnasio a pasar el rato mientras miras el móvil entre serie y serie.
Los siete ejercicios de core que mantienen a Statham en forma
El núcleo del entrenamiento de Statham para Beekeeper fue una rutina de core compuesta por siete ejercicios funcionales. Y aquí funcional significa exactamente eso: ejercicios que sirven para algo más que lucir abdominales en Instagram. Se trata de construir una base sólida que permita ejecutar movimientos explosivos, mantener el equilibrio durante escenas de lucha y proteger la columna vertebral de lesiones.
El programa incluía cuatro rondas completas divididas en dos bloques:
- Bloque A: 15 repeticiones de dominadas, 1.000 metros de remo y tres minutos de boxeo de sombra
- Bloque B: ejercicios abdominales con pelota suiza, incluyendo 45 segundos de flexión de isquiotibiales, flexión de rodillas, plancha rotativa y plancha estática
Para quien crea que esto suena sencillo, que lo intente. Una sola ronda de esto deja a cualquier persona razonablemente en forma temblando como flan. Statham hace cuatro.
¿Qué otros ejercicios hace Jason Statham en su rutina semanal?
Más allá del trabajo específico de core, Jason Statham incorpora ejercicios de alta complejidad técnica como dominadas, muscle-ups y trabajo en anillas. Moontasri destacó que el actor domina estos movimientos como un loco, y que incluso antes de empezar las sesiones conjuntas, Statham ya ha completado una rutina propia bastante intensa.
Con Logan Hood, su rutina semanal sigue una estructura muy clara:
- Lunes: peso muerto buscando repetición máxima
- Martes: circuitos funcionales para mejorar la capacidad cardiovascular
- Miércoles: trabajo de remo con intervalos intensos
- Jueves: entrenamiento completo de piernas
- Viernes: brazos con ejercicios como lanzamiento de pelota medicinal, press de banca y dominadas
Esta variedad no solo evita la monotonía, sino que garantiza un desarrollo físico equilibrado, preparando el cuerpo para cualquier reto que una escena de acción pueda presentar.
¿Entrena Jason Statham cuando no está rodando películas?
Aquí está otro de los grandes secretos: la constancia. Muchos actores se ponen en forma para un papel específico y luego relajan el ritmo. Statham no. Según sus entrenadores, mantiene rutinas exigentes incluso cuando no está en rodaje.
Esta consistencia a largo plazo es lo que realmente marca la diferencia. No se trata de ciclos de preparación extrema seguidos de meses de abandono, sino de un compromiso permanente con el entrenamiento. Es como la diferencia entre estudiar todo el semestre o empollar la noche antes del examen. Funciona para aprobar, pero no para dominar la materia.

La mentalidad que hace la diferencia
Si algo distingue a Jason Statham de otros actores en forma es su mentalidad perfeccionista. Moontasri explicó que muchas veces ni siquiera hacía falta hablar: Statham simplemente sabía cuándo quería empezar con un golpe específico y cogía las protecciones por su cuenta.
Esta capacidad de concentración y dedicación obsesiva al detalle es lo que convierte un buen entrenamiento en uno excepcional. No se conforma con hacer el ejercicio: necesita hacerlo impecable. Y esa búsqueda de la perfección se refleja directamente en pantalla, donde cada movimiento se ve fluido, potente y absolutamente creíble.
Es esa combinación de disciplina inquebrantable, entrenamiento científicamente diseñado y mentalidad de atleta de élite lo que permite a Statham, rozando los 60 años, seguir compitiendo físicamente con actores dos décadas más jóvenes.
Sin atajos ni soluciones mágicas
En una época donde abundan los trucos de edición, los dobles de riesgo imperceptibles y los secretos de forma física que resultan ser cirugía o farmacología avanzada, Jason Statham representa algo refrescantemente auténtico: trabajo duro, constancia y disciplina.
No hay batidos milagrosos, no hay rutinas de 7 minutos que transforman tu cuerpo, no hay atajos. Solo levantarse cuando todavía está oscuro, entrenar hasta que duela, perfeccionar cada movimiento y repetirlo día tras día, año tras año.
Quizá no sea el mensaje más sexy para vender en redes sociales, pero definitivamente es el que funciona. Y a sus 58 años, con un físico que desafía cualquier lógica generacional, Statham es la prueba viviente de que la fórmula antigua sigue siendo la mejor: esfuerzo sostenido en el tiempo.
Así que la próxima vez que veas a Jason Statham en pantalla saltando de un coche en movimiento o noqueando a cinco villanos simultáneamente, recuerda que detrás de cada escena hay miles de horas de entrenamiento que comenzaron mucho antes del amanecer. Y que ese cuerpo que parece esculpido en granito no es producto de la suerte o la genética privilegiada, sino de una decisión diaria de no conformarse con menos que la excelencia.


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